Lectura Capítulo 1 "Sho-shan y la dama oscura

Un amiguito de Sho-shan

Comparto con ustedes este precioso corto animado del cineasta francés Fréderic Philibert titulado "Mi hermanito de la luna", ganador del Gran Premio y Premio del Público del Festival Handica-Apicil 2007. El cineasta se inspiró en su propio hijo que tiene autismo y, como tal, parece vivir dentro de una burbuja.

Chécalo, subtitulado al español, aquí

Cortesía: Ingrid Villa

Los otros, los raros...

¿Quiénes son los Otros en Sho-shan y la dama oscura?
Todos aquellos que no se ajustan a las reglas imperantes en la sociedad, por ejemplo:
Dama es una mamá a la que no le enoja que su hija mayor sea otaku (fan de los animes y los mangas) y le encanta disfrazarse. Es la única adulta rara de la historia.
Murasaki saca malas calificaciones en Geografía e Historia, pero es un genio en computación. Tiene por mascota una tortuga y prefiere las caricaturas shonen (para niños) que las shojo (para niñas).
Cho-chan es una adorable niñita de cuatro años a la que no le llaman la atención los juegos de nenas ni las muñecas.
Marcos sueña con ser princesa y le encantan los kimonos.
Rodrigo es el más burro de su salón y sin embargo entiende todo sobre robótica y física cuántica.
Los otros y los raros son los héroes y heroínas de esta novela... y es que sin ellos la vida sería terriblemente aburrida...

¿Qué es el Síndrome de Asperger?

Sho-shan y la dama oscura parte de una anécdota absolutamente real: un día de tantos, en que fui a recoger a mi hija pequeña al kínder, me recibió un quorum de maestras con cara de pocos amigos. Esto, hay que señalar, no era del todo raro: ya en ocasiones previas se habían reunido todas para darme los pormenores del comportamiento de mi hija:
"Le arrebató su chocolate a Johannes"
"Tiró del pelo de Amanda"
"Derramó toda la sopa en la mesa"
"Se ríe de la maestra cuando le da instrucciones"
"Le arrebató el títere a la maestra y se lo comió"
La más graciosa: "¡Se desnudó en medio del patio!", a lo que esta servidora respondió: "Sí, maestra, lo que pasa es que quiere ser como Niurka cuando crezca..."
Pero esta vez la queja parecía ser más grave de lo común: un grupo de indignados padres de familia se habían dado cita en la dirección del kínder para sentar una denuncia en contra de una niñita de cuatro años cuya presencia en el colegio hacía peligrar la vida de los demás niños. Lo curioso de todo esto, es que la directora, con la que había hablado mil veces sobre el problema neurológico de mi hija, no intercedió ni un milímetro por ella. Ni siquiera mencionó que era SA ni mucho menos explicó a los enfurecidos padres en qué consiste este síndrome. El caso es que, en vez de enfurecerme, me eché a reír.
(En realidad, me esforcé por reírme, cuando lo que deseaba era gritar... me reí porque la niña estaba muy asustada e insistía en ocultar su carita en mi hombro. No quería asustarla más... necesitaba restarle toda importancia al asunto)
Una potencial asesina de cuatro años, háganme el favor. Las "agresiones" de Lulú no pasaban de tirones de pelo y empujones... yo le había explicado a la directora que no eran agresiones, sino juegos... pero creo que nunca entendió nada, ni le interesó.
De ahí, la nena pasó a un Montessori. Yo misma estudié en uno y conviví con niños con síndrome de Down, otro que era sordomudo y el niño más listo del salón, que padecía polio y acudía en silla de ruedas. La convivencia con estos niños, me ayudaría más tarde a sortear el problema de mi hija que, como he dicho siempre, es mucho más grave que si tuviera cualquiera de los males antes enumerados... o si tuviera parálisis cerebral, por ejemplo, situaciones muy notorias, lo bastante para exigirle a los maestros comprensión y respeto (que no compasión). Pero los niños AS parecen perfectamente normales... pueden llegar, incluso, a ser simpatiquísimos y carismáticos, de ahí que sus trastornos de conducta no sean percibidos como un síntoma, sino como un "problema conductual".
Pues bien... a los Montessori ya no los hacen como antes, creo. Recuerdo cada vez que llegaba a la escuela por la niña, salía a recibirme la directora con un rosario de quejas, como si nunca le hubiera hablado respecto al problema. Supuestamente la niña tenía lo que llaman "maestra sombra", una maestra que asiste a los niños autistas un poco, digamos, a manera de intérprete de lo que sucede alrededor. Por el servicio de la dichosa maestra sombra, tenía que pagar el doble de colegiatura... pues bien: la que le asignaron a mi hija terminó echándose a llorar. Creo que estaba demasiado habituada a tratar con niños autistas profundos y no comprendía lo que le sucedía a mi hija. Nunca en su vida había escuchado hablar del AS.
Lo peor era la exigencia de la medicación: la niña tenía que acudir a la escuela prácticamente dopada. Yo no toleraba verla así, aturdida, soñolienta, triste... esta no es mi hija, pensaba yo. Y dudaba bastante que en ese estado aprendiera algo. Todo cuanto conseguían en la escuela, era que "no diera la lata"
¿Cuantos niños en México no estarán en la misma situación de mi hija? Especifico: México, porque en el resto del mundo existen escuelas y universidades para personas AS. Y si en el Montessori no supieron tratarla, me horroriza pensar en lo que sucedería si la inscribo en una escuela pública.
Por eso escribí Sho-shan y la dama oscura, para que la gente en México sepa lo que es el Síndrome de Asperger y empiecen a preocuparse por ayudar a quienes lo tengan. Para que traten de entenderlos y se percaten de que son seres encantadores, si reciben el trato adecuado.
Pero, ¿qué es el Síndrome de Asperger? Aquí les dejo estos videos. Por favor, chéquenlo. Es probable que ustedes conozcan a alguien con estas características:


Alberto Chimal sobre "Sho-shan & la dama oscura"

—¡La invasión japonesa!
Música tremenda: los personajes (que son todos adultos serios, bien vestidos y preocupados, según dicen, por el bienestar de la juventud) se quedan inmóviles y una serie de acercamientos nos muestra, una por una, subrayadas por un fondo espectacular y un golpe de la música, sus caras de sorpresa, las bocas abiertas y los ojos, desde luego, todavía más abiertos. Todos los ojos son enormes: hasta cuando están cerrados se ven enormes.
—¡Por todos lados están los comics, las películas, los juegos! —piensa uno: su imagen sigue inmóvil pero se oye la voz —¡Las líneas dibujadas que indican velocidad, los vestidos, los peinados imposibles!
—¿Qué vamos a hacer?
—¿Qué va a pasar?
—¿Cómo los vamos a combatir?
—¿Cómo haremos para convencer a niños y jóvenes de no leer manga y no ver anime?
Puede pasar hasta un minuto entero en lo que seguimos viéndolos, perplejos, indignados, y sin darse cuenta de que ellos mismos están dibujados al estilo japonés y ya son parte de un episodio de una serie de anime…
¡Entonces uno encuentra su reflejo en el espejo convenientemente situado a su derecha!
Más música tremenda. Todos los otros lo miran con atención y ven que es un dibujo. Poco a poco se dan cuenta de lo que eso significa y se miran unos a otros con horror. Algunos tienen la boca enormemente abierta.
Cuando otros empiezan a llorar, es decir, dejan ver grandes cantidades de lágrimas brillantes que se acumulan en la parte inferior de sus ojos enormes, la música se vuelve tristísima…

* * *

Algo como esta escena no ha pasado nunca en la televisión pero sí, muchas veces, en la vida real: la invasión japonesa tuvo lugar hace treinta años (al menos aquí en América Latina) y muchos de los señores y señoras que lamentan la popularidad del anime y el manga entre nosotros eran fanáticos de Remi, Candy Candy, Astroboy, Señorita Cometa o cualquier otra de las series que ahora deberíamos llamar clásicas: parte de la vida y los recuerdos de generaciones enteras. Hoy fascinan otros personajes y otras historias; algunos son muy buenos, otros no, pero lo que importa es esto: la atracción que ejerce ese modo de contar, de fantasear, de dibujar, ya no se va a ir. Esas criaturas venidas de oriente llegaron para quedarse y no sólo encantan aquí sino en el mundo entero.
Esta novela de Eve Gil (quien de seguro vio a Cometa y a Candy; mínimo) es la historia de cómo nos fascinamos con lo japonés; incluye los términos y explicaciones necesarios para que quienes no saben del asunto aprendan, y (también) los guiños y referencias a las profundidades de la cultura japonesa que quienes sí saben podrán captar para sentirse como en casa.
Pero esta novela es también una historia de nuestra imaginación, que no es mexicana ni japonesa ni de ningún sitio, sino simplemente humana: de lo que nos alienta a pensar en nosotros mismos como no somos y, tal vez, como nunca podremos ser…, porque todas las recomendaciones de la gente seria se pueden resumir en una: “deja de soñar”, y en general no hacemos demasiado caso.
Estos sueños mexicanos con forma japonesa, con efectos especiales hechos estrictamente de letras y toda la música que podamos evocar al leer la acción, pueden hablarnos de secretos olvidados, de lo más entrañable de la propia vida, y también de lo más emocionante. Nos vemos en las páginas que siguen.

Alberto Chimal
[El espacio sideral, marzo de 2009]

CONOCE A LOS PERSONAJES DE SHO-SHAN Y LA DAMA OSCURA

El día de la presentación oficial, que se dará a conocer pronto, se llevará a cabo un concurso de disfraces de los personajes de la novela, con grandes premios, así que...¡mucho ojo!, ¡tú podrías ser el ganador o ganadora!!!
Dagmar Obscura (Dama/ Danae Fujita/ Murasaki Shikibu)
Escritora e ilustradora de cuentos para niñas. Mamá de Murasaki y Cho-chan. Es conocida entre las maestras de sus hijas por lo que ellas consideran "extravagancias", tales como disfrazarse, jugar como niña, realizar gesticulaciones graciosas, inclinarse al estilo japonés y deslizarse con la gracia de una auténtica geisha. Además de divertida, es una madre ejemplar y la devota esposa de un médico traumatólogo.
Lo cierto, sin embargo, es que Dama, como mejor se le conoce, no tiene idea de quien es ella realmente porque padece amnesia. Sus recuerdos parten del momento en que pusieron a Murassaki bebé en sus brazos, en un hospital de China. Así entonces, Dama es legalmente mexicana, gracias a su matrimonio con el doctor Monsalve, pero no recuerda qué estaba haciendo en China...ni tampoco cómo es que entiende a la perfección el japonés y experimenta la imperiosa necesidad de decorar su departamento en estilo totalmente oriental y rebautizar a todo mundo con nombres japoneses.Violeta Monsalve/ Murasaki-chanSimpática niña de once años que sueña con ser mangaka como su ídolo, Jinzaburo Kunikida, el más famoso del mundo. Le gusta permanecer dentro de su carpa de campaña, colocada en medio de una improvisada sala japonesa que incluye un biombo del honor. Vive con la sospecha de ser hija adoptiva, aunque Dama le asegura que es fruto de sus entrañas, pero... ¿cómo no albergar sospechas, si su madre tiene rasgos occidentales y su padre es rubio de ojos amarillos? Murasaki tiene rasgos asiáticos y eso le acarrea burla y desprecio por parte de algunos de sus compañeros de escuela que la apodan "peste amarilla". Murasaki, sin embargo, es una niña notablemente inteligente, genio de la computación y que ha establecido una alianza con otros dos niños marginados de su grupo: el "güerito" Rodrigo y el "rarito" Marcos.
Luisa Monsalve/ Cho-chanA simple vista, Luisita o Cho ("Mariposa" en japonés) es una adorable niña de cuatro años, hermana menor de Murasaki. Rubia como su padre. Es, a su manera, tan rara como Murasaki: no habla, lo que ha originado un peregrinar de su madre por consultorios pediátricos, hasta que se le diagnostica Síndrome de Asperger. Pese a permanecer callada, Cho es terriblemente inquieta y observa con pasión a las mariposas que revolotean en la ventana de su cuarto, como si hablaran con ella. Dada la rareza de su comportamiento, se le inculpa de la misteriosa muerte de Toto, su único amigo, que tiene lugar mientras juega con Cho. Esto desencadenará una serie de acontecimientos que ensombrecerán la alegría de la familia Monsalve y originará la aparición de misteriosos personajes que solo Cho y Murasaki son capaces de ver.
Dr. Luis Monsalve/ Rintaro Mori
Padre de Violeta y Luisa. Prestigiado traumatólogo que estudió su especialidad en China, donde conoció a su esposa, Dagmar, en circunstancias misteriosas. Hombre sensato y comprensivo, aunque ligeramente explosivo, vive lo que los psicólogos denominan "duelo" por el defecto con que nace su hija pequeña, en la que había puesto muchas exceptativas. Con todo, es un esposo amorosísimo y un padre responsable.
Arigato Sensei
Bonzo creado por Jinzaburo Kunikida, el mangaka más famoso del mundo, que por alguna extraña razón cobra presencia material por las noches al interior de la carpa de campaña de Murasaki. Al principio ella cree que se trata de un sueño...
Jinzaburo Kunikida
El mangaka más famoso de todos los tiempos. Personaje misterioso, del que se sabe muy poco. Vive escondido y atormentado por el recuerdo de una mujer a la que ama y que le inspiró el más entrañable de sus personajes femeninos: Dama Murasaki

Rodrigo y Marcos:
Los únicos amigos de Violeta, junto los que compone la Pandilla de los Niños raros: Violeta por oriental, Rodrigo por rubio y Marcos... porque le gustan las cosas de las niñas y prefiere usar kimono que ropa de varón.


Plácida/Kazuyo
Niñera de Violeta y Luisa. Joven yaqui -indígena de Sonora- que sin embargo se ha adaptado perfectamente a la familia Monsalve y sobretodo a las extravagancias de su patrona, Dama

Don Genaro
Un buen policía a punto de jubilarse, a quien le encomiendan el cuidado de Luisa cuando es puesta bajo arresto domiciliario, sospechosa de la muerte de su mejor amigo, Toto. El hombre, aficionado a las tortas de aguacate, terminará por encariñarse con la niñita.

Izanami
Demonio resentido de sexo femenino que persigue a Dama y desea tomar posesión de su cuerpo desde hace muchos siglos para vengarse del dios que la despojó del hombre que amaba y la ha condenado a acarrear a sus hijos pegados a la piel.

Muy pronto!!!

Te has preguntado... ¿qué pasaría si tu madre no fuera quien dice ser? ¿La defenderías hasta el final aunque tuvieras las evidencias de que es un demonio?


¿Cómo reaccionarías si tu hermana pequeña es acusada de matar accidentalmente a su mejor amiguito de kindergarden? Lo peor es que la pequeña Luisa ni siquiera puede defenderse porque, pese a tener cuatro años, no pronuncia una sola palabra. Las únicas criaturas con las que parece entenderse son las mariposas, de ahí su apodo japonés: "Cho", mariposa en japonés.

La familia de Murasaki, una niña de once años, heroína de esta historia, no es una familia como cualquier otra, aunque parezca que sí: su padre es un notable traumatólogo y su madre escribe e ilustra cuentos para niños. La propia Murasaki, que en realidad se llama "Violeta", por su parte, es una niña como muchas otras, fanática -pudiéramos decir experta- en animes, que a veces no hace la tarea por estar pegada al televisor... ¿qué mayor normalidad que esa? Sin embargo, todos en la familia Monsalve, ¡hasta la niñera!, tienen su nombre japonés por disposición de Dagmar- que se hace llamar "Dama", pelota-, quien pese a no tener rasgos asiáticos vive inmersa en la cultura japonesa. Nadie lo sabe, pero la madre de Murasaki y Cho padece amnesia: sus recuerdos parten del momento en que colocaron a Murasaki en sus brazos.

¿Quién o qué es Dagmar, mejor conocida por sus hijas como Dama?


¿Por qué Murasaki se siente japonesa si es china?


¿Es Cho inocente o culpable?


¿Quién es Izanami y por qué busca destruir a Dama y a sus hijas?


Muy pronto conocerás más detalles de esta impactante historia que no solo te hará mirar los animes con otros ojos... te hará ver a quienes son distintos a ti como si fueran tú mismo....


Es, además, la primera novela que aborda el Síndrome de Asperger, problema que padecen muchos niños en la actualidad, muy incomprendido por el sistema escolar mexicano y de otros países latinoamericanos.